diarioPe…tras la pista de un taxi driver

“la limitación del número de licencias hace que el precio que alcanzan en el mercado de reventa no tenga relación con el coste administrativo de emisión de la licencia”. Además se denuncia que “los elevados precios de las licencias acaban siendo trasladados al consumidor pues constituyen un coste que los oferentes (compradores) deben recuperar”.

Porque una licencia de taxi recordemos es una autorización otorgada, se vende en el mercado secundario por cantidades absolutamente astronómicas de dinero ¿Dónde va el dinero entonces? No se declara es dinero negro es un delito, no se investiga con seriedad y rigor. Esencialmente, son rentas de monopolio.

Los propietarios taxistas seguro dirán que esto de tener un taxi es muy duro y que uno no se hace rico,(“el que no llora no mama”) pero me encantaría tener un puesto de trabajo que puedo vender por 100.000 euros o mucho más, incluso alquilar o cederselos a los floteros administrativos que son la mafia y explotadores de los asalariados taxistas.

El estado garantizando por ley que unos pocos ganen mucho más para poder pagarse la licencia que han comprado a otro particular (hasta hace muy poco tiempo aquí no se podía hacer compraventa, lo que hacia por debajo la mesa un traspaso que le daban al vendedor una barbaridad de dinero en negro no declarado por ninguna de las partes. Es una ineficiencia importante en una economía como la nuestra permita pasar tan fácil la forma del taxi.

Liberalizar el mercado del taxi seguramente crearía una cantidad muy modesta de empleo, mejoraría el servicio de forma considerable y haría que unos pocos que se han endeudado hasta las cejas comprando una licencia se pillaran los dedos con ganas, y sobre todo haría que se acabara con esta mafia de los floteros explotadores.

Pequeños monopolios, empresas protegidas o chiringuitos regulados restringiendo la competencia que hacen que un sector de la economía funcione peor, sea más caro y cree menos empleo de lo que debería, ya que la normativa protege a los actores establecidos.

No sé si es buena idea pero habrá  que reformar el sector del taxi, en un primer paso, es necesario. Para empezar a liberalizar todos estos sectores de la economía que viven gracias a la protección del estado como son de farmacias, notarios, registradores de la propiedad, colegios profesionales (una peste incomprensible en España), estancos, administraciones de loterías, compañías ferroviarias, rutas de autobuses, licencias de apertura, acreditaciones profesionales, etc. etc. El patrón esencial de muchas reformas que deberíamos ver es, en esencia, muy parecido a una hipotética reforma del sector del taxi. Un grupo de interés atrincherado con ingresos protegidos que vive protegido de la competencia gracias a mala legislación.

el taxi debe estar en manos de autónomos que trabajen para profesionalizar el sector. hay titulares de licencias que están cobrando el paro,tambien hay  policías, funcionarios etc.etc. el taxi es “para quien lo trabajeporque está situación está “hundiendo” a los taxistas asalariados.