Un día me fui de vacaciones a Cuba, estaba algo quemadillo del taxi en Canarias . Fui de paseo por las calles de la Habana, y en lo ultimo que quería pensar era en taxis, de buenas a primera me llamo la atención los tipo de taxis que ahí por allí. Me  sentí algo contento, ¡hay taxis redondos! Y se llaman coco-taxis. Así que, ni corto ni perezoso, me acerqué a uno de ellos para que nos diesen una vuelta por la ciudad. No me quería perder la experiencia de recorrer las calles de una zona tan antigua como la capital cubana. Es muy divertido, ir en un pequeño taxi con forma redonda y abierta por el frontal y los laterales. Si no te sujetas bien, te dá la sensación de que te vas a caer a la carretera cuando menos te lo esperes. El taxista me vio tan emocionado que me preguntó si quería conducir. Lógicamente tuve que negarme a su oferta: conducir un coco-taxi por La Habana, ¡me parecía una locura!, pero insistió tanto que yo accedí a conducir este tipo de taxi, fue una experiencia muy agradable , conducir un taxi en Cuba , al final el taxista fue nuestro guía durante unos días de vacaciones, lo  pasamos muy bien. Fuí taxista por primera ves en una ciudad como La Habana, fue una pasada, y por unos minutos pensé, así si que vale la pena ser taxista, todo lleno de gente muy agradable, divertida, con ganas de mucha vida, pero fue solo un pequeño sueño jajajjajaj.