El presidente de Ecotxe explica las ventajas de esta opción de transporte. «El coche compartido es una opción que no compite con el taxi, sino que es complementario a este servicio», afirmó Alexandre Duran, el presidente de Ecotxe som moviment. Duran presentará esta cooperativa hoy para captar socios en la isla para que impulsen este sistema, en el que sólo se utilizarán vehículos eléctricos. La cooperativa Ecotxe som moviment se constituyó en Palma el pasado mes de febrero y ya cuenta con 87 socios. Para dar a conocer esta iniciativa en la isla, la asociación Amics de la Terra Ibiza ha organizado charlas en colaboración con la concejalía de Movilidad del Ayuntamiento de Ibiza. Las ventajas de este servicio de coche compartido, según Duran, son, principalmente, la de evitar las responsabilidades que implica tener un vehículo en propiedad, tanto las económicas como las de mantenimiento, evitar la saturación de coches y reducir las emisiones de dióxido de carbono a la atmósfera. En cuanto a su funcionamiento, Duran explicó que los socios de la cooperativa pueden reservar un coche eléctrico y sólo pagarán por el tiempo que lo usen. La tarifa será entre cuatro y cinco euros por hora. Una vez hecha la reserva, el usuario dispondrá de una tarjeta con la que podrá abrir el vehículo. Una zona de recarga de coches eléctricos, en Santa Eulària.PAU FERRAGUT La única obligación del conductor del coche, comprado por la cooperativa, será devolverlo al aparcamiento indicado. En la actualidad, Ecotxe dispone de una plaza en el parking en la Vía Roma, en Palma. Sin embargo, el objetivo es contar con más espacios en diferentes puntos de la isla, no sólo de Palma. «Dejar vehículos en la calle con un cargador es un poco inseguro», comentó Duran y encontrar aparcamientos subterráneos, ya que es necesario instalar un punto de recarga de electricidad, no resulta fácil», reconoció Duran. Transporte público Respecto a las consecuencias positivas de este sistema, el impulsor de esta iniciativa destacó que el coche compartido también favorece el uso del transporte público. «El que se beneficia de este sistema no necesita comprar un coche, por lo que puede complementar el coche compartido con el transporte público», señaló ayer Duran. Antes de que los taxistas se echen las manos a la cabeza, el presidente de esta cooperativa de coches eléctricos compartidos, insistió en que esta opción es una alternativa al coche en propiedad, no al taxi. Para tranquilizar a este gremio, Duran puso el siguiente ejemplo: «Si una persona tiene que ir al aeropuerto, el coche compartido no le conviene por que con esta opción pagas por el tiempo que usas el vehículo. Por tanto, es más cómodo coger un taxi», afirmó el presidente de esta cooperativa. / POR MIGUEL.  21 de septiembre 2016.  PUBLICADO EN: AVANCES TÉCNICOS, DESTACADO