diarioPe…tras la pista de un taxi driver

Un día como otro cualquiera, como tantos otros en las que muchas veces no pasa nada. El taxi dando vueltas para recoger pasajeros y a veces parado en la parada. La mayoría de las veces va con la radio puesta, escuchando deportes, música, política, etc. etc. Es lo  que más ayuda junto con las nuevas tecnologías y con la conversación del cliente a pasar mejor el día a día en el taxi (“creo que es el trabajo que más rápido se pasan las horas, es ahí como el profesional se pega un fleje hora trabajando sin darse cuenta”). Hay veces es muy monótono, y sobre todo para los que trabajan de noche. Las situaciones de agobio y estrés que a veces pasan en el taxi se llevan mucho mejor gracias a la radio y a las nuevas tecnologías. A veces cada día es una odisea y cada destino un reto que va acumulando las más sorprendentes anécdotas. Algunas carreras se tienen que hacer por calles estrechas con subidas y bajadas un poco peligrosas. Hay veces que el taxista se ve obligado y con mucha razón a no hacer el servicio porque el taxi es muy grande o no conoce dichas calles. No es difícil de imaginar la cantidad de anécdotas que han sido protagonistas al volante cuando se pasan tantas y tantas horas al día subidos en el taxi. Hay muchos profesionales del taxi que además de ejercer de taxista, creen estar preparados para cubrir cualquier otra disciplina: guía turístico, detective privado, auxiliar de enfermero, etc. etc., pero la principal  es la de psicólogo jajajajaja. Hay muchas veces que el sicólogo taxista tiene que escuchar y opinar sobre problemas e historias que le cuenta el cliente, aunque también pasa al contrario pero mucho menos que el taxista sicólogo le cuenta anécdotas y problemas al cliente. El  taxista es muy buena gente, siempre servicial, pero pasa como en todas las profesiones, hay una mínima parte que son los que le dan muy mala fama a la imagen del sector del taxi, con sus comportamientos con el cliente, el aseo personal y con las malas maniobras con los usuarios de la carretera. Se creen que son los amos y no es así, pero por esta mínima parte mucha gente los meten a todos en el mismo saco, es injusto. También no olvidar a los amigos diría enemigos del taxista, el policía local, no se entiende como muchos han trabajado en el taxi, otros siguen trabajando y saben cuál es la problemática y lo difícil que es a veces ganarse la vida en la carretera, y se comporten así tan mal con el profesional del volante, echando multas injustas, no respetando al taxista, en fin muchas cosas que si sigo no pararía en el mal comportamiento de muchos agentes de la policía local, no generalizo pero conozco a muy pocos que respeten al taxista. Ahora ya hace unos años con las nuevas tecnologías, muchos van con el gps para mirar las calles, con el móvil atentos a los servicios, en fin, un sinfín de herramientas que les ha ayudado y facilitado mucho el trabajo del día a día al taxista. Son muchas más cosas que se pueden escribir del amigo taxista, pero ahora mismo ya no tengo ideas así que hasta otro momento.