Uber va a volver al mercado español con la lección aprendida. Después de que un tribunal suspendiera de forma cautelar su servicio de transporte urbano entre particulares, hace una apuesta que no deja resquicios legales que permitan que se repita la situación. Se trata de UberX, una aplicación que permitirá a los clientes acceder a una alternativa de calidad con un precio sensiblemente inferior al de los taxis. El director de comunicación de la compañía en España, Yuri Fernández, ha hablado sobre ello con OKDIARIO en el marco del Free Market Roadshow celebrado en Madrid. Fernández recuerda que su compañía no está prohibida en España. La suspensión ordenada por el juez de lo Mercantil número 2 de Madrid sólo afecta a UberPOP. Así, Uber tiene previsto lanzar en España un servicio con gran éxito en muchas ciudades del mundo: UberX. A través del móvil el usuario podrá contratar a profesionales con turismos que tienen licencia VTC, de arrendamiento de vehículo con conductor. Como recuerda, “el producto se enmarca totalmente en el marco regulatorio español”. Si se eliminara el límite de licencias VTC, se podrían crear 33.000 puestos de trabajo en España revela cuándo comenzará a funcionar UberX en las ciudades españolas, ni con cuantos conductores asociados contarán. Eso sí, adelanta a OKDIARIO una cuestión fundamental para el consumidor: “La tarifa es una combinación de tiempo y distancia y es en torno a un 30% más barata que las alternativas tradicionales”. Otra diferencia fundamental con los taxis es que el usuario no se encontrará con desagradables sorpresas en forma de suplementos: “El servicio no tiene sobre tarificaciones por conceptos como la nocturnidad, aeropuertos o estaciones”. Eso sí, “va a haber una tarifa mínima que todavía está por establecer”. El servicio que ofrezcan los conductores asociados, autónomos que pagarán una pequeña cantidad a la compañía por conectarse a su aplicación, está regulado por el Reglamento de Ordenación de Transporte Terrestre (ROTT). Esto supone que “el monopolio en la recogida de pasajeros por la calle o en paradas seguirá siendo de los taxistas”. España, uno de los países más restrictivos Fernández tiene claro que “la ROTT protege a un sector particular en contra del interés general”. España, según explica, es uno de los países europeos con una regulación más restrictiva para el transporte urbano de pasajeros. Los más liberalizados están en el Báltico: “En Estonia y Lituania hay leyes que amparan al conductor tanto profesional como particular, así como al pasajero. Países como Francia o Reino Unido no contemplan el transporte entre particulares, pero no ponen ningún límite al número de conductores profesionales, entienden que es la demanda la que tiene que regular esa actividad”. El límite al número de licencias VTC es una de las principales quejas de Uber: “Pensamos que es el momento de dar un paso para eliminar estas restricciones y que el mercado crezca, y que se genere una gran oportunidad de empleo. Muchísima gente que antes tenía vetado el acceso a este mercado tendría la oportunidad de hacerlo”. Fernández compara con Londres. En la capital británica hay 10 conductores profesionales (taxis más VTC) por cada 1.000 personas, “si lo contrastamos con el español, que es de 5.000 por mil, se podrían crear 33.000 puestos de trabajo”. Añade: “Es una oportunidad que merece la pena explorar en un país con una tasa de paro tan alta como la de España”. La postura de Uber coincide con la de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC). Este organismo incluso ha llevado ante la Audiencia Nacional la legislación que protege a los taxistas frente a otros competidores. Fernández explica que su empresa se ha reunido con ese organismo, pero también con el Gobierno y otras instituciones: “Nuestro trabajo es hacer pedagogía de un modelo que es nuevo en España, que antes no existía, y la regulación mucha veces no es capaz de dar respuesta a los fenómenos que van apareciendo”.

Uber “compartido”, imposible por ley en España. Aunque por el momento sólo van a lanzar UberX

No descartan que más adelante se pongan en marcha servicios permitidos por la legislación como uno con coches de lujo, Uber BLACK, o alquiler de furgonetas con conductor para transporte de grupos, Uber VAN. Sin embargo, la restrictiva norma española le impide lanzar una alternativa que ya funciona con éxito en 50 ciudades del mundo. Se trata de UberPOOL, que ya está operativo en lugares como París o Londres, consistente en que varios pasajeros comparten un servicio y su coste. Fernández explica: “Los pasajeros comparten un servicio y su coste. “A través de la tecnología nos damos cuenta de que hay muchísimos trayectos coincidentes en una ciudad y quizás dos personas quieren compartir ese trayecto y pagar la mitad de su coste”. El director de comunicación de Uber España destaca otras ventajas de este servicio: “Las ciudades están enfrascadas en una lucha contra el uso ineficiente del vehículo privado, que es el culpable de los grandes problemas de congestión y contaminación. Pueden beneficiarse de que estas personas, al compartir un trayecto, reduzcan el impacto en ambos fenómenos.