17 junio, 2016

Publicado en: Destacado, Nacional

El presidente de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), José María Marín Quemada, ha criticado hoy que los taxistas vayan a tirar “huevos y piedras” contra la fachada del edificio del organismo que preside. “Nosotros no tenemos el Boletín Oficial del Estado. Nosotros no somos el Parlamento y no dictamos las leyes. No entendemos por qué los taxistas nos vienen a tirar huevos y piedras a la fachada de nuestro edificio”, ha dicho Marín Quemada durante su intervención en el curso de verano ¿Qué hemos aprendido de la crisis?, organizado por la Asociación de Periodistas de Información Económica (APIE). Marín Quemada ha recalcado que “lo único” que ha dicho la CNMC es que “esa realidad está ahí” y que es “una oportunidad de negocio y que hay que adaptarse a ello”, en referencia a los nuevos modelos de negocio como Uber y Airbnb. Ha destacado que hay quien puede tener la tentación de prohibirlo, ejercicio, en su opinión, “poco imaginativo donde los haya”, pero se ha preguntado por “cuánto tiempo” puede prohibirse. En el mismo sentido, se ha referido a la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM) que ha declarado nulo el artículo conforme al que no podían contratarse viviendas de uso turístico de menos de cinco días, dando así la razón a la CNMC.“Habrán oído hablar de los números primos, del número pi, pero cinco días es el producto de la presión de los grupos hoteleros”, ha ironizado Marín Quemada para añadir: “Se acabó. Se acabó”, una expresión que ha repetido en varias ocasiones en su intervención.

“Limitar el poder político”

También ha asegurado que “hay que limitar la discrecionalidad del poder político” y “eliminar la influencia de las grandes empresas en decisiones que afectan a ese interés general”, para añadir que “se acabó que determinadas enmiendas en las leyes lleven el nombre de empresas”.  En su intervención, se ha referido al poder de la CNMC de imponer sanciones y ha destacado que “el paso siguiente será imponer como sanciones la imposibilidad de presentarse a concursos públicos”. En cuanto al registro de grupos de interés en España, lo ha calificado de “registro de transparencia” y ha revelado que en las primeras semanas ya llevan 250 inscripciones, “lo que no es mala marca”.