diarioPe…tras la pista de un taxi driver

El sector del taxi en toda España sufre cada vez más, muchos gastos de explotación frente a una caída de la productividad. Hay que concienciar a los taxistas de que los avances tecnológicos van hacer los que nos podrá hacer sobrevivir a esta nueva economía. Cada vez más el sector se encuentra claramente en una encrucijada. La problemática del taxi  va más allá que una limpieza del intrusismo y de la mala imagen que a veces se da entre compañeros. Un sector que ha venido sufriendo un incremento de los gastos de explotación  y a la vez que su productividad ha ido disminuyendo. Hay  que poner medidas a través de organización y ordenación en el sector del taxi. Algo que no es nada sencillo por la competencia y a veces por la desorganización de muchos taxistas y cooperativas. Dentro de esa rivalidad directa en los transportes públicos que existe. Por un lado, los llamados VTC (vehículos de transporte con conductor) que hacen las veces de taxi con la condición de que se haga mediante previa concertación, pueden pactar precios con los clientes al carecer de un régimen de tarifas y se les llama mediante plataformas o empresas que los aglutinan, como MyTaxi, Uber, etc. etc. y al no estar sujetos a la restrictiva normativa de los taxis, sus ventajas con respecto a éstos son importantes y tienen cada día más aceptación entre los usuarios. Al otro lado de esta de esta lucha, se encuentran los taxistas, que no sólo están amarrados a una legislación muy exigente, también sufren una carga impositiva elevadísima, como son: pagar el autónomo, las revisiones, las tasas, las averías, los seguros, el combustible y el resto de gastos, apenas quedan mínimos beneficios. Demasiados inconvenientes  para poder actualizarse con garantía,  y encima acentuados por todas las directrices y normativas que van surgiendo desde la Unión Europea o la Comisión del Mercado de la Competencia, siempre tendentes a una liberalización absoluta de este sector y la eliminación de toda regulación. “Prácticamente cualquiera hoy en día puede poner en marcha un taxi para ganarse la vida”. También a la nueva competencia legalizada de los VTC se ha sumado en los últimos años una tremenda espiral de intrusismo, taxis ilegales que se apoyan también en internet y los nuevos medios de comunicación instantánea para captar clientes a bajo precio, especialmente los fines de semana, a través de internet, mensajes de móvil, grupos de «whatsapp» y incluso contactos personales en las discotecas y zonas de ambiente, eludiendo el control de los propios taxistas y de los cuerpos policiales. Muchas veces se encuentran con muchos taxistas que se les llama ilegales y opinan que tienen que ganarse la vida de alguna manera, y dicen que no matan a nadie ni roban.

 

 

 

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