diarioPe…tras la pista de un taxi driver

Son las 11 de la mañana, me manda a parar una señora mayor de aproximadamente unos 70 años de edad, saluda y es muy radiante. Parece mucho más joven por la forma  de hablar y la buena sensación que causa…me dice, señor taxista llévame al árbol de la horca, yo le digo un poco extrañado, repítame el recorrido porque me da que no la oí bien, ella algo sonriente me dice al árbol de la horca, es por la zona de Vegueta,  allí es donde se ahorcaba antiguamente a la gente  en tiempos de franco, yo algo sorprendido le digo que vale, hasta esta zona la llevo y usted me va diciendo el sitio exacto. Vamos por el camino conversando, y me comenta que allí murió su primer y único amor, que lo habían ahorcado solo por tener ideas un poco revolucionarias, que no hacía daño a nadie, pero que era una época que si te acechaban lo que pensabas podían detenerte en cualquier momento, y esto fue lo que le paso al bueno de su prometido. El saber estar de esta señora da muy buenas sensaciones, son de estos clientes que te dan moral para aguantar el estrés diario del taxi, desprende tal sabiduría que se hace la carrera muy agradable, durante el recorrido me había dicho que tenía 85 años, y todavía se valía  por si sola para hacer todo lo de la casa y ayudar a sus hijos a cuidar de sus nietos. Son de estas personas que a donde quieran que van tienen que dar la nota, pero para bien, a mi no me gusta para nada trabajar de taxista, pero cuando se me sube clientes así, pienso casi que me gusta.