diarioPe…tras la pista de un taxi driver

La Universidad de La Laguna (ULL) presentó ayer la plataforma telemática que está diseñada para que las personas que conforman la comunidad universitaria puedan registrarse como conductores o pasajeros. La aplicación facilita la comunicación entre usuarios. Puede descargase a través de una app para dispositivos móviles y en ella se especificará los detalles de cada trayecto, como puede ser el establecimiento de una parada intermedia o definir una hora de recogida. Cada usuario rellenará un formulario en el que se aportarán datos como el consumo del coche, para que la aplicación pueda calcular el coste estimado del trayecto y, si así lo desean los pasajeros, se puedan compartir los gastos. Las app para compartir coche están de plena actualidad. Herramientas para abaratar el transporte de personas que pone en jaque a todo el organigrama establecido hasta ahora. Los taxistas ya les han declarado la guerra, pero ¿podrán con ellas?. Las app para compartir coche están levantando muchas ampollas. Para algunos, herramientas legítimas que abaratan los elevados precios del transporte, para otros, maneras ilegítimas e injustas de transporte que no siguen las reglas establecidas. La guerra está servida y con el vacío legal que existe en este apartado, la solución a corto plazo se ve complicada. No todas las app para compartir coches son iguales, y cada una está enfocada a un sector bien diferenciado: viajes urbanos, viajes largos, compartir taxi, etc. El vacío legal que existe en este apartado está provocando un malestar importante en el sector del transporte profesional (taxi, autobús, choferes, etc.). El Gobierno y el Ministerio de Fomento no se han posicionado en favor de nadie y argumentan que compartir coche en el ámbito privado no supone ninguna obligación legal y que éstas pueden resultar incluso positivas para mejorar la eficiencia en el transporte y mejorar la contaminación. La solución es difícil y todo el mundo está echando balones fueras. La comisión europea ya ha declarado que este problema es de cada país y su legislación. Desde el Ministerio de Fomento siguen asegurando que mientras no se pueda demostrar que se está realizando una actividad profesional, no hay delito (penado con hasta 6.000 euros para el conductor y 600 para el usuario) y finalmente han declarado que no habrá multa por compartir coche, al menos de momento. Así pues, y mientras no se regule esta situación, las aplicaciones para compartir coches siguen saliendo como setas en el bosque.