diarioPe…tras la pista de un taxi driver

Un Uber para casi todo, ¿es imparable el fenómeno de la “uberización” de la economía?, es una pregunta que está ahí, pero por ahora su desarrollo parece imparable.

Uber significa “lo último, lo más económico, lo más práctico”, etc. etc., este tipo de aplicaciones facilita la vida a la gente y por eso son tan populares. Los servicios que acercan a proveedores/vendedores con clientes, evitando intermediarios, simplificando procesos y reduciendo costosLa tecnología es clave para esta relación negocio-consumidor sea más inmediata, basta una aplicación o un sitio de internet para vincular a las partes y saber en todo momento los datos en tiempo real. La cantidad de información han acelerado a pasos agigantados el cambio hacia una economía cada vez más orientada al bienestar y al capricho del cliente, al estilo Uber”. Algunos denominan a este nuevo fenómeno “economía compartida”, otros “uberización” de la economía. Y los mercados están sumamente excitados con este tipo de empresas: taxistas tradicionales, médicos apartamentos, restaurantes, aviones, compra venta de artículos, limpieza de ropas, un sin fin de demandas cada vez más solicitadas y  mucho más económico al servicio del consumidor.  Aquí les describo algunas plataformas con Uber, Lyft, (taxis, compartir el recorrido, transportes entre particulares), Airbnb, Wimdu, Tripadvisor (alojamientos turísticos), Sandemans (guías turísticas fuera de las rutas habituales), Helpling (limpieza de casas), Flycleaners (servicio de limpiezas y lavado de ropa), Myflixpdert (reparación de electrodomésticos), Chefly (platos preparados por cocineros la mayoría particulares), SharingAcademy (clases particulares), Drivy (alquileres de coches particulares), etc. etc. Quieras o no, es renovarse o morir, el mercado pone a cada uno en su lugar. Fíjense ya señores que las plataformas y demás ya piden una regulación para los particulares, entendiendo que ya los profesionales la tienen. El problema viene cuando los particulares hacen estas demandas sin estar registrados en las plataformas, quiere decir que las plataformas legales no pueden actuar como policías. El consumidor está interesado en este modelo, pero también debe recibir productos y servicios que tengan un mínimo  de garantía. Ya mucha gente sindicalista piensa que no se puede dar la espalda a la realidad porque la sociedad evoluciona y no se puede prohibir, hay que aceptar que es la realidad, y creen que en todo caso no se va a sustituir la forma de trabajar pero si va haber una forma de trabajar complementaria. “El peligro de que la información privada sea mal usada se multiplica, lo que obliga a repensar cómo se regulan y protegen los datos en la nueva economía”.