diarioPe…tras la pista de un taxi driver

Trabajo los sábados de madrugada, empiezo sobre las 3 y media, es una hora que hay que madrugar para poder recoger a la gente de las salidas de fiestas, del bingo, etc.etc. porque sino después a partir de las 8 de la mañana del sábado no hay nadie por la calle. Concretamente este último sábado empecé sobre las 3 y media. Me dirijo al bingo Triana, después de esperar cerca de media hora en la puerta del bingo, cargo una señora hacia la zona del cono sur. Después de dejar al cliente, me dirijo libre por todo el camino de la zona Vegueta, Las Palmas, Ciudad Jardín, hasta llegar al puerto, todo este recorrido libre.

Voy por dicha zona lugar de fiestas nocturnas, concretamente por la calle Fernando Guanarteme y a la mitad de la calle, me levantan la mano una pareja de unos 30 años, iban bien vestidos y tenían pinta que ser clientes no conflictivos, iban un poco contentos, incluso el chico tenía un vaso de bebida que según me vio lo dejó a un lado de la calle, la chica también tenía otro vaso con bebida, ella iba a entrar en el taxi así sin dejar el vaso fuera, le dije que al taxi no iba a entrar así, ella un poco malhumorada  dejó el vaso encima de un banco de un parque, (al menos esto creía yo que había dejado el vaso).

El chico se sube delante y la chica detrás, son de estas parejas que algunos taxistas no paran, yo los paré porque si voy a mirar todos estos detalles del vaso en la mano, de un poco contentos, no pararía a casi ningún cliente, y no está la cosa para estar con tanta elección. Me dicen a la zona de Guanarteme, ya según se suben, el chico es algo confianzudo, ella algo malcriada y le sigue un poco la corriente, más bien son algo antipáticos y algo tontos, van diciendo una serie de tonterías entre ellos que ni les tomo atención.

Ya termino de hacer el recorrido y están algo pesados para pagar, que si paga tu, el que si paga ella, en fin, dos idiotas que no respetan nada el trabajo de los demás. Yo algo serio les digo, venga pagarme ya y sigan con sus fiestas fuera del taxi, ella un poco gilipollas, me dice, que te pasa a ti, dice algunas palabrotas, venga ya, con ganas de bronca, el un poco pasota pero dándose cuenta que la chica había metido la pata, en fin que tardan para pagarme y todo esto ella sentada en la salida del taxi diciendo tonterías pero sin salir del todo, y el intentando sacar el dinero de la cartera, yo un poco enfadado, me bajo automáticamente, cojo a la chica que llevaba el vaso todavía en la mano, la saco del brazo y la pongo sentada al borde de la acera, el todavía delante intentando todavía sacar el dinero de la cartera, un poco pesado, le digo, venga ponte fuera y intenta sacar el dinero, ella sigue desde el borde de la acera faltando el respeto.

Salgo del taxi y de buenas a primeras cojo el vaso que tenía en la mano (pensé  que la chica lo había dejado fuera) se lo hecho por encima para que se refresque el colocón barato que tenía y le dije muy serio, si sigues así en plan jilipoyas y estúpida te llamo a la policía y te denuncio, el chico lo saco despacio y le digo venga págame y vete a molestar a otro sitio, el tio me paga, y les digo, no se les ocurra parar otro taxi, porque vamos a por ustedes maná de ratas de alcantarillas, dije lo que me salió, para asustarlos un poco, jajajajaja, y me fui en el taxi.

Son de estas anécdotas que a veces te pasa, y hay que estar duro con esta gentuza que se toman dos copas y se creen que todo el monte es orégano. A veces comprendo que les peguen palizote a estos niñatos que no respetan el trabajo de los demás, porque lo van buscando, y tarde o temprano darán con alguien que les pegue unas buenas tortas y para que la próxima vez que salgan vayan con respeto, porque todos nos tomamos par de copas, pero hay que respetar a la gente si no quieres que te den unas buenas tortas.