Eran las 9 y media de la noche, iba circulando por el El Barranquillo Los Zóilo y a la altura de Cooperativa de Taxi me para una señora con un niño de unos 6 a 8 años, estaba lloviendo, al entrar al taxi tuvo que obligar al niño a subir, me dice a la clínica El Pino, el niño hacía nada más que llorar y gritar, la señora decía, si sigues así se lo digo al taxista, a los pocos segundos me dice, señor taxista dígale algo haber si así se calla, yo un poco servicial con la señora le digo al niño con voz un poco subida de tono, mira si sigues así te llevo al guardia, de buenas a primera el niño me pega con el paraguas en toda la cabeza, al momento me sentí un poco mareado, dejé la señora al terminar el trayecto y yo seguí trabajando, pero me sentía un poco raro, con algo de fatigas y mareos, y veía que no estaba en condiciones para seguir trabajando. Entonces  me fui directo al ambulatorio de urgencias, y  le comenté al médico lo que me  había pasado, que me había dado con un paraguas un niño de apenas 6 o 7 años, recuerdo me mandó unas pastillas para los mareos y me fui a mi casa a descansar. Ya al día siguiente empecé a trabajar normalmente. Este mismo día recibo una llamada de la emisora del taxi diciéndome que tenía una denuncia en la comisaría de policía. Un poco preocupado me dirijo inmediatamente a la comisaría más cercana, al llegar presento mi nombre y pregunto por dicha denuncia y por quien había sido y por qué. Cual fue mí sorpresa mayúscula que había sido la señora que iba con el niño que me había dado con el paraguas en la cabeza, y había alegado en la denuncia que el taxista tal con L.M., le había dado gritos al niño y a ella y que le había levantado la mano a ella y al niño. Menos mal que fui el día anterior al médico de urgencias y tenía un justificante con todo lo que me había pasado bien detallado. Yo inmediatamente tuve que poner otra denuncia y explicando todo lo sucedido y con el correspondiente parte de urgencias. No entiendo como pueden haber personas así, tan amargadas, tan sinvergüenzas, en fin que dan pena.  Es un poco increíble pero me pasó de verdad y gracias a dios que tenía un justificante de urgencias no me pasó nada, no tenía sentido lo dicho por dicha persona pero por si acaso yo también tuve que poner denuncia que luego retiré..  jajajajajaja.