Marcó una época histórica, fue donde empezó a resurgir el sentimiento hacia nuestra U.D. LAS PALMAS, trabajar en el taxi cuando había futbol era una pasada, ganabas dinero, era una fiesta 4 o 5 horas antes de los partidos y después de los partidos. Los bares, restaurantes, terrazas, estancos, bazares, taxis, discotecas, etc.etc., hacían dinero. Yo cargaba para todos sitios, para el sur, para el norte, para dentro de la capital, en 4 o 5 horas terminabas la jornada de trabajo. Antes de empezar el partido, 1 hora antes ya había mucha carabana de coches y al terminar igual. La gente se le veía muy contenta. Muchos cogían y aprovechaban y se iban al término del partido a bares o discotecas. Aprovechaban el partido con la disculpa de salir y pasarlo bien. Los guindillas (guardia municipal) de antes no multaban tan fácilmente, eran muy profesionales. Hoy en día, los guindillas por cualquier aparcamiento en una simple isleta (rayas en la carretera) o cualquier zona que no molestan ya están multando, y es una pena salir del futbol y encontrarse con una multa. Dirán muchos de ellos y algunos más, que es su trabajo, vale lo entiendo, y por que ellos pueden aparcar donde les dé la gana y la gente no puede hacerlo, pues de verdad no lo entiendo, y más cuando hay un partido de nuestra U.D.Las Palmas.