El taxi volador fabricado por la empresa Lilium, acaba de realizar con éxito su primera ruta en Alemania y lograr además la proeza de despegar y aterrizar en vertical. Desarrollado con la tecnología de la Universidad Técnica de Munich, ha contado para su fabricación con la inversión de la Agencia Espacial Europea (ESA).

Sin piloto y dirigido de forma remota para probar los sistemas de navegación autónoma, la aeronave cuenta con un diseño peculiar con alas de 10 metros de largo donde se encuentran 36 pequeñas turbinas que giran para impulsarse en el aire y permiten también los despegues y aterrizajes. Propulsado cien por cien con energia eléctrica, su batería proporciona una autonomía de hasta 300 kilómetros bajo una velocidad máxima de 300 km/h. El lanzamiento oficial está previsto para el año próximo. En una primera fase, cada unidad trasladará a dos pasajeros, pero podría ampliar su capacidad a cinco más adelante.