Explica Delmiro Caamaño, presidente de Élite Taxi A Coruña, Uber  y Cabify nos obliga a competir y lo hacemos con sus mismas armas,  instalar la aplicación NTaxi.

«Ahora estoy geolocalizado todo el tiempo, el potencial cliente sabe a qué distancia estoy de él y eso es una ventaja muy grande», argumenta Diego Pita, al que la aplicación le cuesta 12 euros al mes. El usuario puede conocer de antemano el coche al que se subirá, así como una fotografía del taxista. «Cuanta más información previa tenga el cliente, mucho mejor», añade Diego, que insiste en la geolocalización como gran ventaja de este sistema. «Esto facilita los cálculos para un presupuesto previo, por ejemplo si alguien quiere ir a un sitio en concreto, le puedo cerrar de antemano la cifra definitiva».

El cliente puede puntuar el servicio. «Eso es vital para nosotros porque nos obliga a mejorar -explica Caamaño-; si un cliente se encuentra un taxi sucio puede evaluarlo y ayudará a que el conductor corrija esa circunstancia».

Calcula el precio a pagar antes del servicio. No solo por la distancia, sino que tiene en cuenta las variables del tráfico del momento, como los atascos, los semáforos que han de cruzarse. «Tiene un margen de error muy pequeño, acierta siempre», explica el presidente de Élite Taxi A Coruña.

Facilidades de pago. Además del método convencional, esta aplicación permite abonar la carrera a través del móvil.

Si te olvidas de algo en el taxi… El número de teléfono del taxista queda registrado en el móvil del usuario, lo que simplifica la búsqueda.

Ahora toca ponerse las pilas, ya está bien de quejarse tanto, hay que reciglarse, hay que poner las nuevas tecnologías de nuestra parte y no estar todo el día quejándose, cuanto antes nos pongamos a trabajar con las nuevas tecnologías menos clientes perderá el sector del taxi. Ya se acabó el trabajar cómodo sin que nadie te haga la competencia. El cliente de ahora quiere tener la mayor información posible del taxista que lo lleva, el cliente quiere que le salga la carrera lo más económica posible, quiere saber la puntuación del taxista, resumiendo que el cliente cada vez habla menos en el taxi.