Yuri Fernández, director de comunicación de Uber para España contesta a los taxistas.

PUBLICADO EN: DESTACADONACIONAL

Uber es el intercambio de bienes y servicios entre particulares, generalmente a través de la tecnología, con o sin ánimo de lucro. “Nosotros somos una aplicación móvil”, y trabajamos bajo el paraguas de la economía colaborativa allí donde es posible. Si hablamos por ejemplo de España, la situación es que nuestra regulación de transporte es la más restrictiva de Europa. Aquí lo que nos encontramos es que la ley protege al sector del taxi en contra del interés general. El monopolio del sector del taxi nos cuesta a nosotros cinco euros por trayecto.

“El taxi se ha acostumbrado a presionar a la administración para mantener sus privilegios en detrimento del interés de todos”.  Cada licencia de taxi ingresa 20.000 euros extra (¿se declara?) todos los años por ese monopolio. Si lo que estamos hablando es de cambiar la ley, por supuesto que estamos en ello. Creemos sinceramente que la ley española de transporte nos está costando mucho dinero a todos, pero también tiene un coste medioambiental. UberPool, nuestro servicio de car pooling (por el que dos personas pueden compartir un vehículo con licencia VTC), está prohibido, y deberíamos plantearnos por qué lo está. Lo está porque durante muchos años el sector del taxi se ha acostumbrado a presionar a la administración para mantener sus privilegios en detrimento del interés de todos.

Nosotros somos una empresa que invierte constantemente. No es ningún secreto que Uber pierde dinero. Es bastante normal teniendo en cuenta que estamos trabajando en proyectos que marcarán la movilidad del futuro. Fabricar el coche autónomo no es barato. Fabricar el coche de despegue vertical no es barato. No nos conformamos con tener una plataforma que funcione muy bien y que tenga beneficios a corto plazo. Nuestra misión es que el transporte cambie completamente las ciudades y que solo hagan falta el 10% de los coches que se usan ahora mismo, porque son compartidos y porque son autónomos.

Cualquiera que conozca el negocio de Uber, y creo que por eso somos tan famosos, sabe que estamos revolucionando cómo se mueven las ciudades. Hay proyectos en los que estamos trabajando y que todavía no son públicos, y que van a suponer la próxima revolución después del coche autónomo. El futuro no se parecerá en nada a la invasión que tenemos hoy de los coches diésel y gasolina. Por supuesto que hay que invertir muchísimo dinero, y perderlo supongo, para llegar antes al futuro.

Creo que ha habido mucha confusión alrededor de lo que quiere decir economía colaborativa. Economía colaborativa no es intercambio, y eso es algo que parece que nos hemos querido creer pero no es así. La economía colaborativa es el acceso de los particulares a un mercado en el que puedan operar no solo los profesionales sino también las personas que quieren alquilar su apartamento, compartir su coche o alquilarlo por horas.

¿Por qué ha florecido Uber ahora y no antes? Por el papel de las plataformas. El hecho de que la tecnología haya hecho posible que muchas personas puedan acceder a un mismo bien en tiempo real, es lo que ha hecho posible que la economía colaborativa florezca. Hasta ahora, con métodos analógicos, podías compartir tu coche, alquilar tu apartamento, pero nunca con una recurrencia suficiente como para considerarlo un negocio, una fuente de ingresos. Ese es el gran cambio de paradigma que ha habido desde cinco años hasta hoy.

Evidentemente Uber respeta el derecho de cualquiera a manifestarse y en este caso del sector del taxi a protestar. Como ellos dicen, lo que piden es mantener el statu quo, de hecho los taxistas no esconden que el motivo de su protesta es que todo se mantenga igual, que nada cambie. Y es cierto: yo si fuera taxista también protestaría para que nada cambie, teniendo en cuenta que hoy por hoy un taxista puede estar facturando unos 4.000/5.000 euros en las grandes ciudades como Madrid y Barcelona y que sigue siendo un gran negocio ser taxista.

Los taxistas quieren evitar que muchas más personas que puedan hacer su actividad, que puedan conducir en la ciudad por dinero. En este informe del que hablaba antes el cálculo de la creación de empleo potencial que habría de liberarse el mercado de VTCs, si no existiera la famosa proporción 1/30. Eso sería malo para los taxistas, que tendrían que repartir entre más el pastel, y probablemente bajar precios. Sería bueno para los consumidores, sería bueno para las personas que encontrarían empleo, sería malo para el taxi.

Es irónico que sea el sector del taxi el que hable de condiciones de trabajo cuando todos conocemos cuál es el modelo actual del taxi en España, que es que hay muchas personas que acumulan licencias y subarriendan esa licencia a otra persona para que la conduzca en unas condiciones realmente malas.

Si algo promueve Uber es que puedas ser tu propio jefe y es que puedas acceder porque el mercado de las VTC es libre y hay que pagar el altísimo precio de las licencias de taxi. Se puede acceder directamente al mercado sin intermediarios, y esa es para nosotros la clave para que haya muchas más personas que puedan trabajar generando más ingresos.

El coste de la licencia del taxi del que hablamos tantas veces, tiene un motivo claro, y es la especulación entre taxistas que se la han comprado y vendido llegando a los precios que tenemos hoy. Unos precios que pagamos nosotros. Es buen negocio ser taxista, pero aún hay otro negocio mejor: acumular licencias de taxi.

En Madrid la única vez que se han congelado los precios ha sido los dos últimos años. Qué casualidad, los dos únicos años que el taxi ha tenido una competencia real. Hasta entonces, cuando tú y yo éramos cautivos del mercado del taxi, nunca hubo una propuesta de bajar las tarifas. Solo había propuesta de subirlas.

En España hay dos maneras de conectarse a Uber. Hay empresas que tienen flotas de vehículos que contratan conductores y que se conectan a Uber; y hay conductores individuales con su propia licencia que también se conectan a Uber.No exigimos ninguna exclusividad, ni turnos ni horarios. Dejar de trabajar con Uber es tan fácil como apagar la aplicación

Uber es una plataforma que pone en contacto a conductores con pasajeros. Pero además hace muchas otras cosas: también tiene por ejemplo UberEats, que es el reparto de comida. Con lo cual Uber no puede perder su naturaleza de plataforma, porque un día prestarán sus servicios autónomos para personas que quieran viajar, y otro día habrá autónomos que trasportan pizzas o sushi.

Uber lo que tiene que hacer es dar satisfacción a sus clientes, que son tanto los pasajeros como los conductores. Para nosotros, tan clientes son unos como otros. Tenemos que ofrecer las mejores condiciones a los conductores porque, si no, elegirán a nuestra competencia./Público