Dar la enhorabuena a muchos profesionales de la Policía que cumplen con su deber y obligación, un 10 a estos señores policías.

Su sangre fría y tranquilidad propició que un atracador fuera detenido al dar aviso a la Policía Local con ráfagas de luz del taxi. El gremio de los taxistas es uno de los que más expuestos están ante los peligros de la noche. Sin embargo, esta vez, uno de los miembros de este colectivo se ha visto envuelto en una desagradable situación a plena luz del día. El pasado sábado por la mañana un joven taxista, con tan sólo tres meses de experiencia en la profesión, vivió una experiencia para olvidar. Un joven se subió en su taxi y le pidió que le condujera hasta el Camino de Úbeda en torno a las 8:30h de la mañana. Allí el joven cambió de idea y le pidió al taxista que le llevara hasta el pueblo de Castellar. Tras la petición del dinero como adelanto a la carrera y la negativa del joven a proporcionársela al taxista, el joven apuntó con un arma blanca al profesional y durante el trayecto hasta la localidad de Castellar, el joven le robó la cartera y el teléfono móvil. Una vez en Castellar el joven obligó al taxista regresar a Linares. Al llegar a la ciudad en las inmediaciones del campo de fútbol de Linarejos, concretamente en la Avenida 1º de Mayo y en torno a las 10:00h de la mañana el taxista vio a una patrulla de seguridad ciudadana. Y entonces fue el momento de dar la voz de alarma.  Aprovechó la presencia de estos agentes para realizar de forma insistente ráfagas de luz con su taxi. Los policías se percataron de las ráfagas que el taxi les estaba haciendo y se acercaron al vehículo. De inmediato estos agentes procedieron a comprobar estos hechos y a detener al autor del atraco que fue acusado de robo con violencia e intimidación y que ya contaba con antecedentes penales. El atracador no opuso resistencia y fue entregado al Cuerpo Nacional de Policía. Tras este gran susto, el padre del joven confesó que su hijo se encuentra algo nervioso, pero sabe que esto se pasara con unos días. «Hasta que no se pasen los nervios e intente olvidar comentó el padre del joven, también taxista. “Porque es una cosa que siempre está ahí y nunca sabemos por dónde nos van a salir”. Como medida de seguridad  mucho de los taxis llevan instalada una alarma que conecta directamente con la centralita, aunque a veces no sirve para nada. Se debería poner por ley la mampara que es la mejor medida de seguridad que tiene el taxista en casos peligrosos. También en estos casos es sin duda la colaboración con la Policía. Cualquier cosa extraña que los taxistas detecten es muy importante comunicar como se pueda con las fuerzas de seguridad que para esto están.