diaroPe…tras la pista de un taxi driver

Una vez me paran el taxi varias personas y me suben a una mujer a toda prisa, se notaba que estaba en mal estado, creo que tenía un coma etílico…salí a toda velocidad al servicio de urgencias del hospital Doctor Negrin: al cabo de varias horas, llega un familiar, que creo que era la madre. Yo estaba con las dos personas que me habían parado: estábamos muy preocupados, sobre todo los acompañantes de la chica, eran chiquillos jóvenes, estaban muertos de miedo… esperando a ver qué pasaba, era tal la incertidumbre que no nos decían nada, me dá que era por el poco personal que había (era día festivo). La madre estaba muy nerviosa y no paraba de llorar y gritar, a cada momento decía, ¡por qué!, ¡por qué!,  mi hija no toma alcohol, no sé por qué está así en este estado, no lo entiendo, seguramente la han drogado, y cosas así repetía a cada instante. Yo seguía en el hospital, a veces me involucro tanto, y sobre todo si son parte de mi clientela, que dejo de trabajar hasta que no me informen bien de cómo está. ¡Imaginense!,  en estos casos,  sí que quería yo una ambulancia cerca, pero hay veces que no puedes esperar y tienes que arrancar a toda prisa posible a urgencias e intentar ayudar en lo que se pueda… (Tengo hijos y me gustaría que hicieran lo mismo con ellos), y aparte de esto, creo que es nuestro primer deber. Ya hay más calma en el servicio de urgencias: y sobre todo estamos informados de que la chica había tomado más de la cuenta, fue esto la que la dejó en este estado, ya se está recuperando, la madre la veo mucho más tranquila. Ya casi me voy yendo a trabajar con mi taxi, todavía me quedan par de horas para terminar la jornada, me despido de los muchachos jóvenes que habían venido con la chica y también de la madre que no me hace ni caso. Y aunque parezca mentira, no se le ocurrió otra cosa a la madre que decir que iba a denunciar a los amigos y al taxista, jajajajaja. Según ella, porque se podía haber muerto por no esperar a una ambulancia. Y digo yo… a la chica me la metieron en el taxi medio muerta y creo que no hubo una desgracia más grave, gracias a la prisa que me dí en llegar al servicio de urgencias. Me marché un poco disgustado al no saber si al final me denunció o no, lo que sí sé…es que volvería hacer lo mismo, y tengo la conciencia muy tranquila, ¡ah, ah! y no se olviden nunca que hay gente para todo.